21 Ago
Fisiología de los cultivos (Comentario breve)
Fotomorfogénesis. Introducción
Introducción a la micrometeorología
Partición de la radiación solar bioactiva
Efecto del sombreo en tomate I
Cortavientos y efectos protectores
Modificación de la temperatura del suelo
Tipología básica de invernaderos
Los plásticos en la agricultura
Transmitancia de la radiación solar en invernaderos
Dimensiones de un invernadero y su temperatura interna
InverSim: Modelo de simulación de un invernadero
A continuación, breve galería de imágenes relacionadas a algunos de los temas a tratar en el curso.
El objetivo del curso es describir, analizar y discutir las bases de la protección y forzado en cultivos intensivos.
Los factores del ambiente físico afectan el desarrollo de los cultivos. La temperatura, la radiación solar, el viento, la humedad y la concentración de CO2 son factores determinantes de la productividad de los cultivos. Desde una perspectiva agrofísica y con fuerte hincapié ecofisiológico el curso aborda la relación entre estos factores y el comportamiento de los cultivos, centrando la discusión sobre el efecto causado por las alternativas tecnológicas existentes en protección y forzado.
21 Ago
Dentro de la ecología vegetal, la ecología fisiológica es una especialidad que estudia las bases fisiológicas que condicionan la distribución de las plantas en ambientes naturales o naturalizados, analizando los atributos fisiológicos de las diferentes especies en relación con las limitaciones impuestas por el ambiente. También es objeto de esta especialidad el análisis de los factores que afectan al éxito a largo plazo de las plantas en un ambiente determinado, medido en términos de supervivencia y reproducción. Es decir, qué caracteres fenológicos, fisiológicos, morfológicos o genéticos parecen más importantes para el éxito de las plantas en un hábitat determinado.
Aunque en España, y en general en Europa, se habla con frecuencia de ecofisiología para referirse a la ecología fisiológica, existe una gran diferencia entre ambas. En la primera, el objetivo fundamental ?el sustantivo? es la fisiología, y así estudia la fisiología de las plantas ?cualquier tipo de plantas? en su medio; por el contrario, el énfasis de la segunda es la ecología, de la que ‘fisiológica’ es sólo un calificativo. Estudia, pues, la vegetación espontánea y los mecanismos fisiológicos que subyacen en su distribución.
La escala temporal de los procesos objeto de estudio es amplia, y se extiende desde procesos a escala celular, con tiempos de segundos o minutos, hasta aspectos sucesionales o evolutivos, incluyendo comunidades y ecosistemas y miles o millones de años. Estos procesos no son mutuamente excluyentes, sino que representan más bien distintos enfoques del mismo problema. La ecología fisiológica se solapa en muchos aspectos con la ecología evolutiva, y tiende a ilustrar el efecto del ambiente a nivel de organismos y poblaciones, utilizando como herramienta de trabajo las comparaciones entre especies para obtener patrones y leyes generales con capacidad de predicción.
Las primeras observaciones de campo de la fisiología de las plantas tuvieron lugar a finales del siglo XIX, por lo que la ecología fisiológica se ha desarrollado al mismo tiempo que toda la Ecología, aunque el avance más importante tuvo lugar a partir de los años 70, cuando el desarrollo tecnológico e instrumental facilitó tanto la adquisición de datos como el estudio de nuevos procesos. Es, sin embargo, un desarrollo en el que participan directamente los ecólogos, pues no hay nada más típico de los que se dedican a la ecología fisiológica que el estar continuamente diseñando o probando nuevos cacharros. La ecología fisiológica reviste hoy una gran actualidad, al incidir en los procesos más importantes que están afectando al medio ambiente, desde la lluvia ácida a los cambios climáticos previstos para las próximas décadas.
Fuente: Revista Ecosistemas. Revista Científica y Técnica de Ecología y Medio Ambiente. AEET (Asociación Española de Ecología Terrestre).
7 Jul
Nota: aquí se adoptan los términos ´sostenibilidad´ y ´sustentabilidad como sinónimos.
Imagen: La tomé en el predio lindero a nuestro Campo Experimental en el mes de abril de este año.

Entre 1987 y 1992, por ejemplo, China perdió cerca de un millón de hectáreas de tierras agrícolas por año como resultado de la urbanización y la expansión de las carreteras y las industrias (91). En los Estados Unidos la dispersión urbana ocupa casi
Según algunas proyecciones económicas, el vertiginoso aumento en la producción de biocombustibles elevará los precios del maíz en un 20 por ciento para el 2010 y en un 41 por ciento para 2020. Se pronostica de igual modo que los precios de las semillas oleaginosas, entre las que se incluyen la soja, la colza y el girasol, aumenten en un 26 por ciento para el 2010 y en un 76 por ciento para el 2020, y los precios del trigo en un 11 y en un 30 por ciento para el 2010 y el 2020, respectivamente.
Jatropa (Jatropha curcas), euphorbiaceas. Su utilización no compite con los aceites de uso humano como, por ejemplo, girasol, canola, soja, entre otros, pues su aceite es tóxico y es exclusivo para uso en maquinarias (biodiesel. Es una planta perenne, propagada por semillas, cuyo ciclo productivo se extiende de
f. Conocimiento anticipado del acaecimiento de un hecho.
Debemos tener presente que un agroecosistema es un sistema complejo, que está compuesto por varias partes interconectadas o entrelazadas cuyos vínculos contienen información adicional y oculta al observador. Como resultado de las interacciones entre elementos, surgen propiedades nuevas que no pueden explicarse a partir de las propiedades de los elementos aislados. Dichas propiedades se denominan propiedades emergentes.
En parte esto sucedió porque la aparición de un paradigma sistémico pretendió minimizar la importancia del paradigma mecanicista que fue determinante en los avances logrados en el conocimiento humano a través del método científico que en gran parte se le debe a obsesión de Descartes en que un objeto solo podría ser conocido si era reducido a sus mínimas partes. Actualmente estamos persuadidos en que debemos seguir siendo cartesianos para poder indagar en profundidad, aspectos de la fisiología de los cultivos o del modo y mecanismo de acción de un fitosanitario, pero al mismo tiempo ser sistémicos para comprender el ´ensamblaje´ de esas partes. Es éste, un esfuerzo permanente que debemos hacer individualmente para establecer un ´diálogo´ entre lo analítico y lo sistémico.
Término ciertamente novedoso en la bibliografía agronómica tradicional, no muy conocido a nivel mundial y acuñado por el Dr. Norero (PUC, Chile) para hacer referencia a un ecosistema específico donde está el cultivo, el que a su vez su comportamiento depende en gran medida de los estímulos que recibe, cuya reciprocidad de influencias hace del cultivo un producto y un productor del microambiente edafoclimático.
Contiene nuevos genes que son responsables de la síntesis de beta-caroteno (provitamina A) adquiriendo un color anaranjado como la zanahoria. En el arroz dorado de la primera generación se introdujeron genes bacterianos, mientras que el arroz de segunda generación se usaron algunos genes del maíz.
7 Jul
Imagen obtenida por mí en el parque de la Facultad de Cs. Agrarias (U.N.Cuyo)en abril de este año.
Existe un sitio en internet (iPlant Collaborative. Empowering a new plant biology) que propone crear un ámbito de interacción entre biólogos, agrónomos y programadores para hacer frente a los desafíos que significa el efecto del cambio climático global sobre los cultivos.
Un resumen de los objetivos de esta organización los describo a continuación:
Para anticiparse al cambio climático se requiere de desafíos dirigidos a la adaptación de especies de cultivo sobre una magnitud sin precedente en orden a sostener la producción agrícola. Nuestro mayor desafío parece será el de obtener una dramática mejora en la predicción cuantitativa de los fenotipos de cultivos para facilitar la caracterización de ´rasgos moleculares´ de importantes aspectos ecológicos o agrícolas que serán afectados por el cambio climático. El proyecto está dirigido a crear herramientas computacionales para permitir la integración de fenotipos en diferentes especies. Un enfoque clave es el desarrollo de una infraestructura de herramientas para la integración global de todos los datos disponibles relacionados con factores de estrés abiótico, asociados con el cambio climático que dan forma al comportamiento de las plantas en ambientes naturales. Tales integraciones pueden acelerar en gran medida la generación y pruebas de nuevas hipótesis. Las hipótesis más prometedoras pueden ser implementadas en herramientas de simulación basadas en procesos para más adelante probarlas y aplicarlas en investigaciones sobre aspectos de cambios climáticos en un rango que vaya desde estrategias de mejoramiento a impactos regionales y estudios de mitigación.
Dentro de los años venideros se habrán adquirido una enorme cantidad de datos genómicos, proteómicos y metabolómicos. Será necesario utilizar una aproximación multidisciplinaria para usar conocimientos biológicos corrientes para relacionar los cambios genéticos a los fenotípicos. El conjunto de datos existente son frecuentemente incompletos a la fecha, difíciles de acceder y carentes de control de calidad. No obstante, ellos contienen datos valiosos que son sub-utilizados. Usando métodos estadísticos y computacionales dentro del contexto de iPlant (http://iplantcollaborative.org/) estos datos serán integrados para generar una perspectiva más segura acerca de la función de los genes y la identificación de las desviaciones genotipos-específicas, alteraciones y adaptaciones a estreses abióticos asociados con el cambio climático. Tales redes podrían directamente informar las predicciones fenotípicas de características del desarrollo en variados tejidos y contextos ambiantales, los cuales pueden guiar a la mejora de las plantas.
Tres principales rasgos de la productividad de las plantas afectados por el cambio climático deberán ser discutidos en detalle: (i) respuestas inducidas por la temperatura, CO2 atmosférico y ozono; (ii) respuestas al déficit hídrico y al anegamiento, y (iii) fenología.
16 Abr
30 Mar
El balance entre las dos reacciones depende de las concentraciones relativa de CO2 y O2 en el sitio de catálisis. Con los corrientes niveles de CO2 atmosférico, la fotorespiración disipa en las plantas con metabolismo fotosintético C3 alrededor del 25 % del carbono fijado durante la asimilación de CO2. De esta manera, la fotorespiración ha sido apreciada como un proceso de ´desperdicio´ en las plantas C3. Incluso, la posibilidad de modificar genéticamente
Figura 1: Esquema de la acción oxigenasa y carboxilasa de la enzima Rubisco en plantas C3.
Aumentando la concentración de CO2 al doble de la actual, se observó que la transferencia de plantas a esos niveles disminuye la fotorespiración e inicialmente se estimula la asimilación neta de CO2 y el crecimiento por cerca del 30 % (Rachmlilevitch et al., 2004). Sin embargo, con tiempos prolongados de exposición a concentraciones elevadas de CO2 (de días a semanas) la asimilación neta y el crecimiento de las plantas disminuye hasta estabilizarse a tasas que son del 12 % al 8%, superiores respectivamente, a la que ocurriría con concentraciones normales de CO2. Este fenómeno conocido como ´aclimatación´, fue frecuentemente asociado con la disminución de la actividad de
Al respecto, los autores antes citados, pertenecientes a la
En la Figura 2, se observa que para los plantas pertenecientes a los tres genotipos de Arabidopsis mencionados, el cambio medido en la evolución del cuociente asimilatorio cuando las plantas para diferentes niveles lumínicos fueron transferidas de un ambiente a base exclusivamente de N-NO3- a otra con solo N-NH4+. Se observa que tanto en el tipo wt normal como en el mutante, con concentraciones elevadas de CO2 (casi el doble de la normal) no representó prácticamente mejoras en la asimilación de N-NO3- en comparación con la asimilación de N-NH4+, a excepción del genotipo con sobre-expresión de la enzima nitrato reductasa en donde se observa una ligera relación positiva en el cuociente asimilatorio cuando se compara la ganancia de N-NO3- a la asimilación de N-NH4+ luego que las plantas fueron transferidas a este medio. Estos resultados reflejan claramente que ambientes elevados de CO2 no representan una mejora en la asimilación de N-NO3-.
Figura 2: Esquema con algunas modificaciones del original, en donde se observan los cambios en el cuociente asimilatorio en tres genotipos de Arabidopsis thaliana en función de la densidad del flujo fotónico fotosintético. El cuociente se refiere a los cambios que sufrieron cada genotipo cuando se cambió la nutrición en base exclusivamente a N-NO3 a una con N-NH4+ (Rachmilevicht et al., 2004).
La explicación de la reducción de la absorción de N-NO3- en condiciones que diminuyen la fotorespiración no está claro aún. Será que el glicolato exportado del cloroplasto durante la fotorespiración sirve como un contra-ión que impide la alcalinización cuando el NO3- facilitando el ingreso de NO3- al cloroplasto?
En las condiciones normales en que crecen los cultivos en suelo, en donde la forma predominante de N es como NO3-, pareciera contradecir los esfuerzos que se realizan en el sentido de lograr un mecanismos vía transgénesis en donde se minimice el carácter de oxidasa de la rubisco, o incluso aún, un genotipo cuya vía metabólica se acerque más a una especie C4. Por otra parte, de no existir desequilibrios iónicos en el manejo de la solución nutritiva, en un sistema hidropónico o en un sistema de fertirriego intensivo en invernadero, pareciera entonces conveniente la formulación nutritiva con N-NH4+ para evitar la disminución de la absorción de N-NO3- cuando con las condiciones ambientales del cultivo (alta temperatura, disminución de la concentración relativa de CO2, entre otros) prevalezca la fotorespiración.
Fuente:
22 Mar
La importancia de los estomas en la fisiología de los cultivos ha sido enfatizado en las dos notas anteriores. Parte de los mecanismos que operan en la apertura y cierra se discutieron brevemente, considerando el efecto del calcio como intermediador y posteriormente se presentó la importancia de los fotoreceptores de luz azul (fototropinas) en los movimientos fotoinducidos. Es indudable que en el comportamiento de los estomas está directamente vinculado con la producción de biomasa en un cultivo al regular la transpiración y el intercambio de CO2 y O2 mediante el ajuste del poro estomático formado por las células guardas.
Ahora, unos de los principales causas del cierre de estomas está relacionado con los niveles de ácido abscísico en las hojas. Esta hormona juega un rol fundamental en el ajuste de las plantas a condiciones de estrés abiótico.
El ABA deriva en su biosíntesis del β-caroteno y la enzima que convierte xantoxina en ABA (Figura 1) se expresa en las células del parénquima vascular de raíces y tallos. Hasta aquí no hay muchas novedades sobre lo conocido con respecto al ácido abscísico. Sin embargo, en el trabajo que comentaré a continuación realizado por unos investigadores alemanes (Christmann et al., 2007) se cuestionaron acerca de si es en realidad el ABA la señal que permite el ajuste de los potenciales hídricos de la hoja (mediante el cierre estomático) y los potenciales hídricos del suelo. Por largo tiempo en la fisiología vegetal se sostuvo que esta ´señal de raíz a parte aérea´ de una planta estaba mediada por el ABA. Al respecto había también algunos indicios como el trabajo realizado unos años antes en tomate en donde se utilizó tallos de tomate ´normal´ injertado sobre un pié de tomate ´deficiente en ABA´, observándose que la regulación estomática ocurría igual, lo que indujo a pensar que el ABA sintetizado en raíz no es requerido para la regulación estomática o bien que el ABA sintetizado en la parte aérea puede compensar esa deficiencia (Holbrook et al., 2002). Una posibilidad para este comportamiento cabía en pensar que el ABA podría ser almacenado en la parte aérea en una forma inactiva en forma conjugada con glucosa, para luego ser liberada por una hidrolasa específica activada por estrés hídrico. Sin embargo, los niveles de ABA-glucosa fueron muy bajos para explicar el incremento observado en situación de estrés hídrico.
Haz click en la figura para ampliar
Figura 1. Biosíntesis de ABA a partir del b-caroteno.
En el trabajo realizado por estos investigadores alemanes (Christmann et al., 2007) y publicado en The Plant Journal en el mes de agosto del año pasado, utilizaron genotipos de Arabidopsis thaliana de tipo silvestre o ´wild type´ (WS) y otros genotipos mutantes en el gen que permite expresar la síntesis de ABA (aba1 y aba2). Cuando comenzaron a someter a las plantas a estrés hídrico creciente, se observó que el tipo WS comienza progresivamente a cerrar sus estomas, cuestión que permanecía prácticamente invariable en los tipos aba1 y aba2 (Figura 2a). Luego, cuando el tipo WS en condiciones de estrés hídrico tenía el mismo comportamiento que cuando se sometía este genotipo a condiciones de ausencia de estrés pero se le adicionaba al medio radicular una solución con 30 uM de ABA (Figura 2b), lo que evidencia el conocido efecto del ABA sobre la regulación estomática.
Figura 2. (a) Grado de apertura estomática para los mutantes aba1 y aba2 y el tipo WT; (b) apertura estomática en el tipo WT sin estres, con estrés y sin estrés pero con el agregado de ABA en la solución de las raíces.
Ahora, el aspecto más interesante del trabajo que estoy discutiendo aquí es el de la utilización de injertos recíprocos entre los tipos WS y el mutante aba2, en donde en un caso uno opera como pie y el otro como púa y luego viceversa (Figura 3). Cuando una vez asegurado el éxito del injerto las plantas de Arabidopsis se transfirieron a dos medios distintos; uno con una solución de Manitol (medio que simula un efecto salino, con bajo potencial hídrico) y el otro sin Manitol se observa un comportamiento curioso en la apertura y cierre estomático. En los casos en que la púa era de tipo WS, sin importar el tipo de pie, con la solución de Manitol el cierre estomático era prácticamente completo (ver Figura 3, en los dos casos de la izquierda) en tanto que cuando la púa estaba constituida por el mutante aba2, independientemente del pie, no había ningún efecto de la solución de Manitol sobre el cierre de estomas (Figura 3, los dos casos de la derecha). Se podría haber esperado al menos que en el caso en que la púa fuera aba2 y el pie WT, si operaría el mecanismo de síntesis de ABA en raíces como señal a la parte aérea, en este caso debiera haber ocurrido el cierre de estomas, y no fue así.
Haz click en lafigura para ampliar
Figura 3. Apertura estomática como respuesta a dos medios con distintos potenciales hídricos (Manitol con bajo potencial y Sin Manitol con agua destilada) para diferentes injertos obtenidos intercambiando entre pie y púa al tipo silvestre de Arabidopsis thaliana y a un mutante de la síntesis de ABA (aba2).
De manera entonces que, sobre la base de estos resultados los autores presentan algunos supuestos con respecto a las señales que pueden mediar entre raíz y parte aérea, como de origen química o hidráulica. Sin embargo, si fuera química no podría esperarse una respuesta tan rápida como sucede en árboles de gran altura para responder a cambiantes situaciones de potenciales hídricos en el suelo con respecto a la demanda atmosférica, considerando que se han observado respuestas muy rápidas, que, si fuera química deberían ´viajar´ junto con el flujo xilemático. En árboles de gran porte, esta señal demoraría casi un día o más, considerando que la velocidad de transporte en una conífera por ejemplo es apenas superior a 2 m/h. Por otra parte, el rápido cambio de turgencia en las células del mesófilo a situaciones de estrés hídrico, parecen inclinar la balanza más hacia la señal de tipo hidráu